Balance y Postura

Otro de tus objetivos para una pelea exitosa en la calle es mantener tu propio balance físico mientras rompes el balance de tu oponente. Con una buena postura y un buen balance podrás potencializar toda tu fuerza. Atacar rompiendo el balance de tu oponente hará que tengas una clara ventaja porque él no podrá utilizar adecuadamente su fuerza, su peso, su tamaño ni su poder.
Hay numerosos tipos de posturas para pelear y éstas están en constante cambio durante una pelea. Las posturas previas a la pelea no son las mismas que las posturas durante la pelea. Las posturas de judo, kenpo, kajukembo, tae kwon do, karate, boxeo, lucha libre, etc., son algo diferentes entre sí y, sin embargo, todas son efectivas. Además los instructores y practicantes dentro de cada arte de lucha tienen sus propias variaciones de posturas. Las buenas posturas permiten el uso de técnicas de ataque y defensa tanto con el lado izquierdo como con el derecho.
La idea es tener una postura que te permita tirar golpes fuertes y defenderte de golpes fuertes mientras mantienes tu balance. Necesitas usar el peso de tu cuerpo de tal manera que alcances un máximo poder sin perder tu balance. Por ejemplo, si haces contacto contra un oponente con una poderosa patada trasera, tu empuje contra él podría ocasionar que que pierdas el balance y te vayas hacia el frente o que tu cabeza vaya al piso. O si tu patada falla por completo, puede ser que pierdas totalmente al oponente y te vayas de espaldas contra él. Ocasionalmente se pierde el balance pero debes recuperarlo de inmediato.
Estudia las posiciones previas a la pelea en los libros de artes marciales y practica tus posturas y movimientos, utilizándolos como tus posturas iniciales básicas. Por lo general, mantendrás las rodillas ligeramente flexionadas, los pies separados aproximadamente por el ancho de los hombros con una distribución bastante pareja del peso en cada pie (dependiendo de la técnica que estés usando), el cuerpo y la cabeza bastante erguidos, los brazos y las manos preparados y en su lugar (nunca sueltos), los ojos siempre en tu oponente y listo para moverte en cualquier dirección, ya sea para el ataque o la defensa. Las posiciones de lucha son bastante naturales para algunas personas pero muy antinaturales para otras. Tus posturas de lucha deben ser aprendidas y desarrolladas por ti para tu propio estilo y técnicas de lucha, coordinación, fuerza, equilibrio, tamaño y agilidad.

Sam Houston Allred